Conservación:

Situación legal

La existencia de tan solo 5-10 parejas reproductoras de Focha Cornuda en el territorio europeo, todas en la Península Ibérica, ha determinado su catalogación en el Estado Español como especie "en peligro de extinción" por el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (Ley 4/89 de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres). Además, la Focha Cornuda está protegida en todo el ámbito de la Unión Europea por la Directiva de Aves (79/409/CEE) e incluida en el Convenio de Berna.

Esta situación legal hace obligatorio la protección de su hábitat a través de la declaración de los humedales que utiliza la especie como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y la elaboración de Planes de Recuperación donde se incluyan las acciones necesarias para conservar de manera efectiva a la Focha Cornuda.


En 1997, la Conselleria de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana elaboró el Plan de Acción para la Focha Cornuda en la Comunidad Valenciana y en 1999 puso en marcha un Plan de Reintroducción con el soporte financiero del Programa LIFE de la Unión Europea.

En 1999, SEO/BirdLife redacto el Plan Internacional de Acción para la Focha Cornuda, con la colaboración de expertos de toda Europa.

En estos planes se identifican las amenazas que padece la especie y su hábitat y se proponen las acciones necesarias para garantizar su conservación.


Amenazas actuales

  • Pérdida de hábitat. La desecación y destrucción en el siglo XX de muchos de los humedales importantes para la especie es la causa principal de su declive en el Mediterráneo occidental
  • Degradación del hábitat. Los cambios en el régimen hidrológico, la sobreexplotación de los acuíferos, la contaminación de origen agrícola, industrial y urbano o la quema de carrizales han dejado unos humedales de poco valor para la Focha Cornuda
  • Excesiva presión cinegética. La Focha Cornuda es muy vulnerable a la caza por ser una especie prácticamente indistinguible de la Focha Común, una especie cinegética muy popular. Como quedan pocos ejemplares, cualquier baja es una pérdida muy importante para la conservación de la especie
  • Excesiva carga ganadera. En el Parque Nacional de Doñana, la concentración estival de ganado alrededor de los escasos puntos de agua disponibles puede causar daños a la vegetación sumergida y emergente
  • Pesca. En las marismas del Guadalquivir está documentado que las nasas y redes para la pesca causan una elevada mortalidad entre adultos y juveniles

Acciones para su conservación

  • Restaurar y conservar el hábitat en los humedales donde vive la Focha Cornuda: es especialmente importante realizar una adecuada gestión de la vegetación y de los niveles de agua
  • Investigar la ecología de la especie, sus necesidades de hábitat y sus movimientos
  • Seguimiento de la evolución y estado de la población
  • Aumentar el grado de concienciación pública sobre la necesidad de proteger la Focha cornuda y su hábitat
  • Elaborar y aplicar planes de recuperación de la especie en las zonas de distribución actual
  • Aplicar restricciones de la caza de la Focha Común en los humedales donde se encuentre regularmente la Focha Cornuda
  • Proteger de manera efectiva los humedales donde habita la Focha Cornuda a través de la declaración de ZEPA u otras figuras de protección
  • Aumentar la extensión del hábitat disponible para la especie
  • Prevenir la muerte de ejemplares por otras causas que no sean la caza: ingestión de perdigones de plomo y ahogarse en las redes de pesca
  • Mantenimiento de una población cautiva de Focha Cornuda que asegure una reserva genética y el incremento de la productividad natural mediante la reintroducción al medio natural de ejemplares nacidos en cautividad