La Orden 3/2012, de 19 de enero, de la Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente, por la que se regula la caza y control del jabalí en la Comunitat Valenciana, introduce numerosas normas de seguridad de obligado cumplimiento en las cacerías.
Una de las más importantes en relación con la caza en ganchos y batidas es la exigencia de que los cazadores situados en los puestos, al igual que perreros y batidores, también deberán vestir chalecos reflectantes, y además, señalizar el puesto mediante un banderín reflectante, o en su defecto llevar una gorra reflectante de alta visibilidad.
En cada puesto no podrá haber más de un cazador con armas. Además, el cazador deberá cargar el arma una vez llegue al puesto, nunca antes, y descargarla al retirarse del él.